Charles Schulz. Fuente: Garuyo.com

Charles Schulz. Fuente: Garuyo.com

En 1950 el historietista Charles Schulz creó la tira cómica Peanuts, protagonizada por Charlie Brown y su fiel amigo Snoopy, un beagle blanco y negro al que siempre acompaña un simpático pajarito amarillo llamado Woodstock. El éxito de la tira hizo que en 1965 pasara del papel a la televisión y se convirtió en serie animada. 50 años después y ahora que curiosamente los personajes no están tan presentes en nuestro día a día, sobre todo desde que el año 2000 falleciera su autor, nos llega la adaptación cinematográfica de las aventuras de Charlie Brown, Snoopy y Woodstock.

Fuente: Fox

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Blue Sky Studios, responsable de Ice Age, Robots o Río, ha sido la productora de animación encargada de adaptar a la pantalla grande unos personajes que a pesar de ser dibujos siempre han destacado por tener un carácter intelectual e, incluso, filosófico. Eso no impidió que la tira cómica se convirtiera en la más importante e influyente del siglo XX en Estados Unidos y también en una de las más populares a nivel global, llegando en su pico de popularidad a ser publicada en más de 2.600 periódicos, para unos 355 millones de lectores en 75 países y traducida a 40 idiomas. Sin embargo, ni el director del filme Steve Martino ni los guionistas (entre los que hay familiares de Charles Schulz) Bryan Schulz, Craig Schulz y Cornelius Uliano, parecen haber conseguido equilibrar el espíritu original de la obra con esa magia que consiguen, por ejemplo, los de Pixar para llegar tanto a adultos como a niños.

Fuente: Sopitas.com

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Carlitos y Snoopy. La película de Peanuts es una maravillosa animación digital, eso no lo va a discutir nadie. Hoy en día, casi todos los estudios han alcanzado un nivel de calidad que hace que nos quedemos boquiabiertos ante la pantalla con los paisajes, alimentos, cabellos tan detallados que parecen de imagen real y no animada. Además, esta película tiene el aliciente de mantener a los personajes en su estilo de dibujo original y no quedan mal con la animación que les acompaña. La presentación de los mismos es correcta y enseguida empatizamos con Charlie Brown y sus torpezas, así como con las ensoñaciones del simpático Snoopy. Pero, a medida que avanza el filme, ni los conocedores y admiradores de la obra (probablemente casi todos adultos) se sentirán satisfechos con el mismo, ni los pequeños acabarán volviéndose locos con la historia, tal vez bostecen en algún momento y está por ver si al salir del cine se pedirán un Snoopy para las próximas navidades. Hay momentos divertidos, pero le falta algo a la película para no salir un poco indiferente de la sala tras verla.

La película se estrena el 25 de diciembre.